Alertas

En captación, el que llega primero se lleva el encargo

La alerta es lo que convierte el censo en un aviso: dices una vez qué te interesa y Kaptalo te escribe cuando aparece, sin que tengas que entrar a mirar.

  • Como mucho, una hora de retraso
  • Por Telegram o WhatsApp
  • También cuando alguien baja el precio
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Formulario de alerta nueva de Kaptalo: ubicación, qué buscas, canales y frecuencia
Qué es una alerta

Una búsqueda guardada, con nombre y apellidos

Son los mismos filtros del buscador. Los ajustas hasta que la pantalla enseña exactamente lo que llamarías, le pones un nombre y ya está: eso es una alerta. A partir de ahí la búsqueda la hace Kaptalo y tú solo lees el resultado.

  • La zona por municipio, provincia o comunidad: hasta cinco en la misma alerta.
  • Precio, tipo de inmueble, superficie, habitaciones y estado.
  • Ascensor, parking, balcón, jardín o piscina, si eso separa lo que llamas de lo que no.
  • Solo particulares —que es de lo que va todo esto— y venta, alquiler o las dos.

Una alerta hereda los filtros del buscador; no inventa ninguno. Y si la quieres al momento sobre una provincia entera, te vamos a pedir que la acotes con precio o con tipo: sin eso no es una alerta, es el catálogo llegándote al móvil.

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Panel de alertas de Kaptalo con tres alertas guardadas, su frecuencia y sus canales
Cuándo salta

Tres cosas disparan un aviso, y una vale más que las otras dos

Un anuncio nuevo lo ve cualquiera que mire ese día. Lo que casi nadie ve es lo que cambia en un anuncio que ya estaba ahí.

Se publica algo que encaja

Un anuncio entra en el censo, pasa el filtro de particular y cumple lo que pediste. Es el aviso de toda la vida, y el que decide quién llama primero.

Alguien baja el precio

Un piso que ya estaba ahí y que hoy pide menos. Es el propietario admitiendo, por escrito y en público, que a lo que pedía no lo vende.

Un anuncio se retira

Desaparece de todos los sitios a la vez. O lo ha captado otro —y conviene saberlo— o el dueño se ha cansado, que es justo cuando escucha.

La señal que vale dinero

Una bajada de precio es un propietario cambiando de opinión

Para ver un recorte hay que haber visto el precio de antes, y para eso hay que llevar meses mirando ese anuncio todos los días. Kaptalo guarda el histórico completo desde que entró en el censo, así que el aviso te llega con la película entera, no con la foto de hoy.

  • Cuánto ha bajado, en euros y en porcentaje.
  • Cuántos recortes lleva y cuánto tiempo ha pasado entre uno y otro.
  • Tres recortes en dos meses es quien escucha una propuesta.

Kaptalo ve el precio publicado, no el motivo. Que alguien recorte no significa que vaya a firmar contigo: significa que ese día su llamada vale más que la del vecino que lleva seis meses sin tocar la suya.

Histórico de precio de un anuncio con dos bajadas señaladas
Por dónde llega

Telegram o WhatsApp: donde ya estás mirando

El aviso llega a una aplicación que ya tienes abierta, no a otra pestaña que hay que acordarse de visitar. Y viene con la ficha dentro: metros, habitaciones, zona, precio y el enlace para abrirlo en Kaptalo y llamar.

  • Al momento: cada anuncio que entra se mide contra tus alertas en ese mismo instante.
  • O resumen diario o semanal, con todo lo que ha pasado junto y en un solo mensaje.
  • Cada alerta elige su canal. La del barrio bueno al móvil; el resto, a la campana del panel.

Son esos dos canales y la campana del panel, y ya: ni SMS, ni Slack, ni notificaciones del móvil. Preferimos dos que funcionan a una lista larga a medias. En la prueba de siete días van más justas todavía: una alerta y resumen diario o semanal.

Kaptalo

escribiendo

Telegram

Gràcia · particulares · hasta 450.000 €

3 anuncios nuevos encajan con esta alerta.

  • Piso · 78 m² · 3 hab.

    Vila de Gràcia · hace 12 min

    285.000 €
  • Piso · 64 m² · 2 hab.

    Camp d'en Grassot · hace 40 min

    239.000 €
  • Ático · 91 m² · 3 hab.

    La Salut · hace 51 min

    410.000 €
Ver los 3 en Kaptalo

09:14

Bajada de precio

Carrer de Verdi · 96 m², 4 hab. · particular

310.000 €285.000 €−25.000 € · −8 %

Tercera bajada desde mayo. Lleva 71 días publicado.

12:02

El reloj

Ni «tiempo real» ni al día siguiente: una hora

Lo contamos con el cronómetro delante, porque es lo primero que cualquiera va a comprobar y suena mejor la verdad que un «instantáneo» que luego no aguanta la prueba.

  1. A cualquier hora

    Un propietario publica su piso

    Un martes a las once de la noche, sin avisar a nadie y sin saber que es una oportunidad.

  2. Como mucho, 1 h

    El anuncio entra en el censo

    Las novedades se repasan cada hora. Este es el único tramo con espera de todo el recorrido, y es el que medimos.

    Y el catálogo completo, entero, una vez al día.

  3. En ese instante

    Se mide contra tus alertas

    Cada anuncio que entra se compara con tus filtros en el momento en que entra. No hay una segunda cola esperando.

  4. En ese instante

    El aviso sale hacia ti

    Telegram o WhatsApp. O se guarda para el resumen, si has pedido leerlo todo de una vez.

El recorrido del aviso, con la carta sobre la mesa

1 h

como mucho, entre que se publica y tú lo sabes

24 h

para repasar el catálogo completo, zona por zona

3

sitios donde te avisa: Telegram, WhatsApp y el panel

5

ubicaciones como mucho dentro de una misma alerta

Son los números del funcionamiento normal, no un récord de un día bueno. Y la contrapartida de repasar por tandas, dicha entera: un anuncio que se publica y se retira antes de la siguiente pasada puede no llegar a entrar nunca. Pasa poco, pero pasa.

Del aviso a la llamada

El aviso no se muere en el móvil

Desde la alerta se salta al buscador ya filtrado por ella, con dos vistas. Una es el historial de lo que te avisamos, aunque ese día no abrieras el mensaje. La otra es la foto de ahora mismo: todo lo que encaja hoy, se te avisara o no.

  • Lo que ya te avisamos: la lista de coincidencias de esa alerta, con su fecha.
  • Lo que encaja hoy: los criterios aplicados sobre el catálogo en este momento.
  • Desde la ficha, el teléfono del propietario y la llamada, sin salir de la pantalla.

En «lo que encaja hoy» el contador se planta en «+2.000». Contar de una en una las coincidencias de una provincia entera son segundos de espera por un número que no cambia nada de lo que vas a hacer después.

kaptalo.com/buscador · filtrado por tu alerta
Buscador de Kaptalo filtrado por una alerta, con el mapa y las fichas de particular
Detalles

Lo que se pregunta después de montar la primera

Casi todo el mundo empieza con una alerta enorme y acaba con cinco pequeñas. Estas son las piezas que hacen falta para llegar ahí.

Una por barrio, no una para todo

Tres alertas en Starter, veinticinco en Pro y sin límite en Agencia. La que se guarda todo el mundo el primer día —«mi provincia entera»— es justo la que menos sirve: acaba avisando de cien cosas al día.

Pausar sin borrar

En agosto, o cuando ya has peinado una zona, se pausa y deja de escribirte al momento. El nombre y los filtros siguen guardados para cuando vuelvas.

El mismo piso, un solo aviso

Si el anuncio está publicado en cuatro sitios, en Kaptalo es una sola ficha. La alerta lo cuenta una vez y te escribe una vez, porque el propietario es uno.

Palabras que sí y palabras que no

Además de los filtros, una alerta admite palabras clave y palabras excluidas. «Para reformar» sí; «inversores» y «ocupado», fuera.

Dudas

Lo que se suele preguntar

Lo que nos preguntan antes de montar la primera alerta.

Tres en el plan Starter, veinticinco en Pro y sin límite en Agencia. Un agente que capta en serio acaba con una por barrio y tipo de producto, porque no se llama igual a quien vende un ático en el centro que a quien vende un bajo con patio en las afueras. En la prueba de siete días tienes una, suficiente para ver cómo llega el aviso.

Esta semana alguien de tu barrio va a bajar el precio

Siete días de prueba, sin tarjeta. Deja montada una alerta con tu zona el lunes y para el viernes ya sabes si ahí hay negocio o no.