Rompió con su agencia
La agencia retiró el anuncio y el suyo sigue publicado
Acaba de comprobar que con agencia tampoco se vendía. Escucha a la siguiente.
Buscar particulares lo hace cualquiera con un filtro. Lo difícil es saber a cuál de los ciento ochenta mil llamar esta mañana. El Radar mira el censo entero y te deja delante los que acaban de mover algo: el precio, la agencia o la paciencia.
No hace falta buscar. El Radar compara el catálogo de hoy con el de ayer, anuncio a anuncio, y guarda un eco cada vez que un propietario cambia algo: el precio, la agencia o la paciencia.
Lo mira todo. Todos los portales de España, enteros. Lo que no cambia no molesta.
Un eco por señal. Cada tipo de movimiento deja un color distinto en tu pantalla.
Y se apaga solo. Si el anuncio se retira o vuelve a subir de precio, el eco desaparece.
Un buscador te da todo lo que encaja con tu filtro, y eso sigue siendo demasiado para una mañana. El trabajo del Radar es descartar: quedarse solo con aquellos donde hoy hay una conversación posible.
Todos los portales de España, enteros.
El resto son agencias. Aquí ya no hay nada que captar.
Algo se ha movido en su anuncio: precio, agencia o tiempo.
Es la lista con la que se empieza la mañana.
No basta con que venda por su cuenta: eso ya lo sabías. Tiene que haber pasado algo esta semana que cambie su disposición a escucharte.
La agencia retiró el anuncio y el suyo sigue publicado
Acaba de comprobar que con agencia tampoco se vendía. Escucha a la siguiente.
Publicó él después de que una agencia anunciara su piso
Ha decidido intentarlo solo. Sabe lo que cuesta y aún no ha firmado nada.
Bajada registrada en los últimos catorce días
Mover el precio es admitir que no se vende. Esa semana escucha propuestas.
Más de cuatro meses publicado y por encima de su zona
El cansancio es real y medible. Sabemos desde cuándo, no desde que lo vimos.
La misma tarjeta del buscador, con una franja más: qué ha pasado, cuánto urge y por qué. Se lee en cinco segundos, que es lo que hay entre una llamada y la siguiente.

El mismo piso, en tres sitios
Los duplicados van agrupados: un propietario, una tarjeta, una sola llamada.
La señal y el calor
Qué ha pasado, cuándo, y un número de 0 a 100 que dice cuánto urge. Es lo que ordena el feed.
Por qué ahora
La munición de la llamada, redactada: «bajó un 7,2 %», «su agencia retiró el anuncio». Para leerlo antes de marcar.
El teléfono, en la ficha
Capturado en el barrido. Se marca desde aquí o se copia para llamar desde el móvil.
Cada tarjeta lleva un número de 0 a 100 que ordena el feed. Aquí está el de la primera tarjeta de arriba, sumando exactamente lo que suma el producto.
Piso de 78 m² en Vila de Gràcia, Barcelona
La primera tarjeta del feed de arriba, sumada paso a paso
Calor 82 sobre 100
Llama hoyRompió con su agencia+62
La base depende del tipo de momento. Una ruptura arranca en 62; un anuncio quemado, en 28.
Bajada acumulada del 7,2 %+8
Entre el 3 y el 8 % suma 8. Por encima del 8 %, 15.
Pasó hace 2 días+8
Hasta 3 días suma 8; hasta 7, suma 4. Después, nada: ya no es reciente.
Teléfono publicado+4
Se puede llamar sin pedir nada. Y si ya se pidió y no lo hay, resta 15.
Los pesos son los del producto, no un ejemplo redondeado. Hay más sumandos que aquí no aplican —varias bajadas seguidas, un año publicado, estar por encima de su zona— y ninguno pasa del 15.
El día que un propietario recorta el precio está admitiendo que su plan no funciona, y esa semana escucha propuestas que no habría escuchado el mes anterior. Pasadas dos semanas ya se ha acostumbrado al número nuevo y vuelve a estar donde estaba, así que el momento caduca solo.
Una bajada de precio, día a día
14 días de vigenciaDía 0 · Baja el precio. Nace el momento. Suma 8 por reciente.
Día 3 · Sigue caliente. A partir del cuarto día, suma 4.
Día 7 · Se enfría. Ya no suma por reciente: solo por la bajada.
Día 14 · Caduca. Llamar por una rebaja de hace dos semanas ya no es llegar el primero.
SiVuelve a subir el precio
El momento se cierra en el acto: el argumento con el que ibas a llamar ha dejado de ser cierto.
SiLo llamas
Desaparece de tu feed. El Radar no vuelve a enseñarte mañana la tarjeta que trabajaste ayer.
Cada tarjeta dice en una línea por qué está ahí —«bajó un 8,5 % ayer», «su agencia retiró el anuncio hace dos días»— y trae el teléfono del propietario si lo publica. De ahí se llama, y la llamada vuelve al tablero con lo que se dijo.
El buscador contesta «quién vende sin agencia». El Radar contesta «a quién llamo antes de comer».
Abres, eliges tu zona y tienes a quién llamar hoy con el motivo delante. Sin decidir qué filtro poner ni por dónde empezar.
«He visto que ha ajustado el precio esta semana» abre una conversación. «Le llamo por su piso» la cierra. Cada ficha trae el motivo por el que hoy toca.
Lo que ya has trabajado desaparece de tu feed. El Radar no vuelve a enseñarte mañana la tarjeta que llamaste ayer.
Las dudas de quien ve por primera vez una lista de propietarios ordenada por quién escucha hoy.
No: el Radar va con el plan Pro y con el de Agencia, y la prueba de siete días tampoco lo incluye. Es lo único que la prueba deja fuera además del Asistente, y por la misma razón: trabajar una semana con una lista de llamadas para perderla al contratar el plan de entrada no es probar el producto, es que te lo quiten. Con el Starter puedes seguir buscando particulares en el buscador con todos sus filtros; lo que no incluye es esta lista ya ordenada.
El buscador
Todos los portales, sin agencias y sin repetidos
Alertas
El aviso en cuanto se publica, no al día siguiente
Vendidas
Qué salió del mercado de verdad, y a qué precio
Tablero de captación
Quién llamó, qué dijo y en qué acabó
Llamadas
Marcar desde la ficha, con grabación y resumen
Valoraciones
El informe que se lleva a la visita
Captación web
Que el propietario te deje el teléfono a ti
Campañas de Meta
Anuncios que llenan el tablero solos
API y CRM
Tus leads dentro del CRM que ya usas