Captación inmobiliaria: técnicas, canales y cómo elegir
Un encargo llega por uno de dos caminos: vas tú a por el que ya vende o haces que te encuentre el que todavía se lo piensa. Todo lo demás es elegir canales y aguantarlos.
Por Yasin Hatibi, CEO de Kaptalo · 21 min de lectura · Revisado en septiembre de 2026

En este artículo
La captación inmobiliaria es el trabajo de conseguir que un propietario te encargue la venta (o el alquiler) de su vivienda: desde localizar a quien vende o va a vender hasta firmar la nota de encargo. Se hace por dos caminos, salir a buscar al que ya ha puesto su piso a la venta o hacerte visible para que te llame el que todavía no lo ha decidido, y cada técnica pertenece a uno de los dos. Sin encargos no hay agencia, por eso es la parte del oficio que más se estudia y la que más se abandona.
Esta guía es el mapa. Recoge todas las técnicas que funcionan en España, las compara por coste, plazo, esfuerzo, escala y encaje legal en una misma tabla, y termina con una forma de elegir según trabajes solo, en una agencia o en una red. Las que merecen guía propia la tienen, y están enlazadas donde toca.
La escribe Kaptalo, que hace software de captación inmobiliaria para los dos caminos. Casi todo lo que viene abajo se puede hacer con un teléfono, una hoja de cálculo y unas zapatillas; lo decimos donde una herramienta ahorra tiempo y en ningún sitio más.
Qué es la captación inmobiliaria y qué no lo es
Tres palabras se usan como si fueran la misma y conviene separarlas, porque cada una se mide distinto.
Prospectar
- Qué es
- Buscar propietarios que venden o van a vender y hablar con ellos por iniciativa propia.
- Qué se mide
- Contactos nuevos por semana.
- Quién lo decide
- Tú, entero.
Captar
- Qué es
- Conseguir que el propietario te encargue la venta y firmar la nota de encargo.
- Qué se mide
- Encargos firmados al mes, y cuántos en exclusiva.
- Quién lo decide
- El propietario, después de hablar contigo.
Comercializar
- Qué es
- Vender lo que ya tienes: fotos, precio, visitas, negociación y firma.
- Qué se mide
- Días hasta la venta y diferencia entre precio pedido y firmado.
- Quién lo decide
- El mercado y el comprador.
Captar es conseguir el encargo firmado. Prospectar es la parte de antes: buscar propietarios y hablar con ellos por iniciativa propia, todas las semanas, lo haya firmado alguien o no. Comercializar es lo que viene después, vender lo que ya tienes. La confusión más cara es medirse por la primera cuando solo controlas la segunda: si esta semana has hablado con veinte propietarios nuevos, has hecho tu trabajo aunque no haya salido ningún encargo. La rutina de prospección, con el bloque en el calendario y las métricas, está desarrollada en la guía de prospección inmobiliaria.
Captar propiedades y captar inmuebles son la misma cosa dicha de dos maneras. Captar propietarios también, con un matiz útil: lo que se capta es a una persona con una decisión a medias, no a un piso. Esa persona tiene un motivo para vender (una herencia, un traslado, un divorcio, un piso que se le ha quedado grande) y un momento en que ese motivo se vuelve urgente. Casi toda la técnica consiste en estar delante en ese momento.
El mercado del que sale todo esto no es pequeño, pero es menos accesible de lo que parece.
714.237
viviendas compradas y vendidas en España en 2025, un 11,5 % más que el año anterior.
INE, Estadística de Transmisiones de Derechos de la Propiedad78,2 %
de esas compraventas fueron de vivienda usada: 558.327 operaciones, el mercado de una agencia de reventa.
INE, ETDP, año 2025250.000
anuncios de particular vivos en cualquier momento, el 8 % de todo lo anunciado en venta. El resto ya tiene agencia.
Catálogo de Kaptalo43.386
fincas transmitidas por herencia inscritas en un solo mes, diciembre de 2025. Muchas acaban en venta.
INE, ETDP, diciembre de 2025¿Cómo conseguir propiedades para vender? Los dos caminos
Un encargo llega siempre por uno de dos caminos, y la diferencia está en quién da el primer paso.
Vas tú a buscar al que ya vende. El propietario ha publicado su piso por su cuenta, ha colgado un cartel en el balcón o acaba de retirar el anuncio de otra agencia. Hay una señal visible y tú actúas sobre ella: llamas, vas, le escribes una carta. Es rápido, porque la decisión de vender ya está tomada, y es competido, porque la señal la ve todo el mundo.
Haces que te encuentre el que aún no vende. La inmensa mayoría de los propietarios de tu zona no está vendiendo hoy, pero alguno lo estará dentro de seis meses. A esos no los puedes llamar porque no sabes quiénes son. Lo que haces es estar presente, en el buzón, en la ferretería, en Google o en su móvil, para que el día que se lo planteen piensen en ti o den contigo. Es lento y acumula: lo que siembras este trimestre se cosecha el año que viene.
Ya está vendiendo
Sales tú a buscarlo
- Primer paso
- Lo das tú, sobre una señal visible.
- A quién llega
- Al que ya ha decidido vender.
- Ritmo
- Rápido: semanas.
- Compite con
- Todas las agencias que ven la misma señal.
Técnicas de este camino
Todavía se lo piensa
Haces que te encuentre
- Primer paso
- Lo da él, cuando se lo plantea.
- A quién llega
- Al que venderá dentro de meses.
- Ritmo
- Lento, y se acumula.
- Compite con
- Con quien le venga antes a la cabeza.
Técnicas de este camino
Conviene llevar los dos a la vez. El primero paga las facturas del trimestre y el segundo, las del año que viene. Una agencia que solo sale a buscar vive de lo que ven todas las demás y compite siempre por lo mismo; una que solo espera a que la encuentren pasa meses en blanco hasta que la siembra rinde. Las técnicas que siguen están agrupadas por camino.
Salir a buscar al que ya vende
Particulares que anuncian su piso
Es la fuente más directa que existe: un propietario que ha decidido vender, no ha firmado con nadie y ha dejado un teléfono. En cualquier momento hay unos 250.000 anuncios de particular vivos en España, alrededor del 8 % de todo lo anunciado. El resto ya tiene agencia.
Cómo se trabaja (dónde publica cada tipo de propietario, por qué el primer día vale por los veinte siguientes y en qué tres momentos escucha de verdad) está en la guía para captar pisos de particulares. Antes de llamar, sepárate de los falsos particulares, que son muchos: agencias y servicers que publican como si fueran el dueño. Lo explica la guía para saber si un anuncio es de particular o de agencia.
Funciona mejor cuanto más pronto llegas y cuanto más pequeña es tu zona. Cuesta poco dinero y mucho tiempo: buscar a mano en varios portales, quitar duplicados y descartar agencias se come la mañana antes de marcar el primer número. Esa parte es la que automatiza una herramienta de captación de particulares. Los quince consejos concretos para pasar de esa llamada a un encargo firmado están en la guía de cómo captar propiedades para vender, y si lo que te interesa son los alquileres, en la de captar inmuebles en alquiler.
La llamada
La llamada es el vehículo de casi todo el primer camino. Tiene dos exigencias que no admiten atajo. La primera es de oficio: los diez primeros segundos deciden si te escucha, y lo que dices depende de en qué punto está su anuncio (recién publicado, estancado, con bajada de precio o con la agencia caída). Tienes los cuatro guiones escritos palabra por palabra en el guion de llamada de captación.
La segunda es legal. Llamar a quien anuncia su piso cabe en el interés legítimo del artículo 6.1.f del RGPD, siempre que consultes la Lista Robinson como exige el artículo 23.4 de la LOPDGDD, te identifiques al empezar y dejes de llamar si te lo pide. Y desde el 7 de junio de 2025 la Orden TDF/149/2025 prohíbe hacer llamadas comerciales no solicitadas desde numeración móvil. El detalle, con las sanciones de la AEPD, está en la guía sobre si es legal llamar a un particular que vende su piso.
El WhatsApp de primer contacto va por otra ley que la llamada y exige consentimiento previo. Lo desarrolla la guía de captar inmuebles por WhatsApp, que cuenta también cuándo sí se puede usar y cómo pedir el permiso.
Puerta fría
Llamar al timbre o hablar con el vecino en el portal sin cita. Sigue funcionando en zonas donde la agencia es de barrio y la gente se conoce, sobre todo en edificios con portero y en pueblos, y funciona muy mal en urbanizaciones cerradas o en bloques donde nadie abre al telefonillo. Cuesta cero euros y muchísimas horas por encargo, así que rara vez escala más allá de un agente con una zona pequeña. Legalmente no necesitas consentimiento para presentarte, pero sí sentido común: si te dicen que no, es que no, y el edificio es propiedad privada.
Rinde más como parte de la siembra que como caza: la mayoría de las puertas que abres no está vendiendo, pero se queda con tu cara. Qué decir en el rellano, a qué horas y cómo medirla está en la guía de puerta fría inmobiliaria.
Carteles de balcón y anuncios que se caen
Dos señales que casi nadie trabaja con método. El cartel de «se vende» en el balcón, escrito a mano, es la marca de particular más fiable que existe y no aparece en ninguna búsqueda: se encuentra pasando por delante, con una ruta fija por tu zona el mismo día de cada semana.
La otra es el anuncio que desaparece. Cuando un piso deja de estar publicado, casi nunca es porque se haya vendido: a veces el propietario se ha cansado, a veces se le ha acabado el encargo con otra agencia, a veces lo ha pasado a alquiler. Cada uno de esos casos es una llamada distinta, y el propietario que acaba de quitar su anuncio tras meses sin vender escucha como no escuchaba el primer día. Cómo distinguir una retirada de una venta real, y qué fuentes públicas lo confirman, está en la guía para saber si un piso se ha vendido.
Los pisos que sí se han vendido también sirven, por un motivo distinto: te dan el precio real de la calle para tu próxima valoración y un pretexto honesto para hablar con los vecinos («en tu edificio se vendió uno el mes pasado»). Seguir eso a mano es inviable pasado un barrio; para eso existe Vendidas, con más de 86.000 inmuebles que ya han salido del mercado.
Que te encuentre el que aún no vende

Farming de zona: estar siempre en el mismo sitio
Farming es trabajar una zona acotada de forma continua para convertirte en el agente al que se asocia con esas calles. Hace de marco para las técnicas que siguen: buzoneo con datos del barrio, presencia en comercios, valoraciones a vecinos, un cartel tuyo que se ve. Lo que la hace funcionar es la repetición en la misma zona durante meses; lo que la mata es cambiar de zona cuando no sale nada en seis semanas. La zona buena es la que puedes recorrer a pie en una mañana y en la que ya tienes algo (una venta, un conocido, la oficina).
Buzoneo y cartelería
El buzoneo sigue trayendo llamadas si lleva algo que el vecino no tiene: los precios recientes de su calle, un piso vendido en su edificio, una valoración gratuita con fecha. El folleto genérico de «¿quieres vender tu piso?» con la foto del equipo acaba en la papelera del portal. Es barato por unidad y caro en conjunto, porque la tasa de respuesta es baja y sólo sube con la repetición. Como no va dirigido a nadie con nombre, no necesitas consentimiento; sí respeta los buzones con el adhesivo de «no publicidad» y mira la ordenanza de tu ayuntamiento, que suele regular el reparto y prohíbe pegar carteles fuera de los sitios autorizados. El cartel en farolas y fachadas, además de multa, es la forma más rápida de que el barrio te asocie con lo que no quiere.
El cartel que sí funciona es el tuyo en un piso que llevas: cada «en venta» con tu nombre es publicidad en la calle exacta donde vive el siguiente vendedor.
Comercios de barrio y red de referidos
El primero en enterarse de que alguien vende suele ser el portero, la peluquera, el del estanco o el de la ferretería. Una red de referidos es convertir a esas personas en tus ojos, a cambio de trato, de ser útil (un precio orientativo cuando se lo pregunta un cliente) y, si queréis, de una compensación pactada por escrito. Sin papel, la compensación se discute el día que llega el encargo y se pierde el contacto.

Tus clientes también son referidos, y los mejores: quien vendió contigo y quedó contento conoce a otros propietarios de su misma edad y su misma zona. Pídelo en el momento en que están más agradecidos, que es la firma, no tres meses después.
Administradores de fincas y abogados de herencias
Dos profesionales que ven el motivo de venta antes de que exista el anuncio. El administrador de fincas sabe qué piso lleva vacío desde enero, quién no paga la derrama y qué comunidad acaba de aprobar una obra que va a empujar a más de uno a vender. El despacho que tramita herencias ve a diario a varios hermanos con un piso que ninguno quiere y que tienen que repartir. En diciembre de 2025, un solo mes, los registros de la propiedad inscribieron 43.386 transmisiones de fincas por herencia según el INE.
Ninguno de los dos va a darte datos de sus clientes, ni debe. Lo que puedes conseguir es que te recomienden cuando alguien pregunta «¿y a quién se lo doy para venderlo?». Eso se gana presentándote en persona, dejando algo útil (una nota de precios de su zona, disponibilidad para valorar en herencias con plazos fiscales) y volviendo. Como el correo comercial en frío también cae en el artículo 21 de la LSSI aunque el destinatario sea una empresa, el primer contacto que mejor funciona es una carta en papel seguida de una visita. Aquí tienes dos para copiar.
Carta en papel. Cambia lo que va entre corchetes.
[Tu nombre] [Agencia] · [Dirección de la oficina] · [Teléfono fijo] [Nombre del administrador] [Despacho] · [Dirección] [Ciudad], a [fecha] Estimado [nombre]: Me llamo [tu nombre] y llevo la venta de viviendas en [barrio o calles] desde la oficina de [dirección], a pocas calles de varias de las comunidades que usted administra. No le escribo para pedirle datos de nadie, que sé que no puede ni debe darlos. Le escribo porque de vez en cuando un propietario le preguntará a quién puede encargarle la venta de su piso, o un heredero no sabrá qué hacer con una vivienda que se ha quedado vacía. Si en ese momento le resulta útil tener un nombre que conozca la zona, me gustaría ser ese nombre. Le adjunto una hoja con los precios a los que se han vendido pisos en [barrio] en los últimos meses. La actualizo cada trimestre y se la puedo hacer llegar si le sirve para las juntas o para responder a algún vecino. Pasaré por su despacho la semana del [fecha] para presentarme en persona, si le viene bien. Si prefiere otro día, puede llamarme al [teléfono fijo]. Un saludo, [Tu nombre] [Agencia]
Carta en papel. Cambia lo que va entre corchetes.
[Tu nombre] [Agencia] · [Dirección de la oficina] · [Teléfono fijo] [Nombre del abogado o abogada] [Despacho] · [Dirección] [Ciudad], a [fecha] Estimado/a [nombre]: Me llamo [tu nombre] y me dedico a la venta de viviendas en [zona]. Le escribo porque muchas de las herencias que tramita su despacho incluyen un piso que ninguno de los herederos quiere conservar, y que antes o después hay que valorar y vender. Esas ventas tienen necesidades que no tiene una venta normal: una valoración que se pueda justificar ante varios herederos que no siempre están de acuerdo, plazos que conviene cuadrar con los impuestos de la herencia, y a veces una vivienda con años de uso que hay que preparar antes de enseñarla. Si en algún expediente le resulta útil contar con alguien de la zona para una valoración o para la venta, estaré encantado de ayudar. No le pido que me pase ningún contacto: basta con que sus clientes sepan que existo si le preguntan. Pasaré por su despacho la semana del [fecha] para presentarme, o si lo prefiere puede llamarme al [teléfono fijo]. Un saludo, [Tu nombre] [Agencia]
Colaboración entre agencias y bolsas compartidas
Compartir producto con otras agencias, de forma puntual o a través de una bolsa inmobiliaria compartida (lo que en el sector se llama MLS, y que en España organizan algunas asociaciones y colegios profesionales), no te trae propietarios nuevos, pero te deja ofrecer más a los compradores y, sobre todo, pesa en la captación: un propietario firma antes una exclusiva si sabe que su piso lo van a mover más agencias que la tuya. Funciona si las reglas de reparto de honorarios están escritas antes del primer piso compartido. Cómo argumentarlo delante del propietario está en la guía de captar inmuebles en exclusiva.
Valoración online y web de captación
El propietario que se está pensando vender no llama a una agencia: busca cuánto vale su casa. Una página con tu marca donde pueda calcularlo a cambio de dejar sus datos es el canal de entrada más limpio que existe, porque el contacto lo inicia él y te da permiso para responderle. El punto delicado es el formulario: tiene que informar de quién trata sus datos y para qué (el artículo 13 del RGPD) y pedir, en una casilla aparte, permiso para escribirle por WhatsApp o correo, que es lo que te habilita a hacerlo sin chocar con la LSSI.
Una valoración online que da un número absurdo quema al propietario igual que un mal agente. Lo que se entrega tiene que aguantar la conversación de la visita: comparables reales de su zona, no una media de la provincia. Qué campos pedir en ese formulario y cuáles sobran está en la guía del formulario de captación de inmuebles, con la ficha de papel para la visita lista para descargar. Kaptalo monta esa web de valoración y captación en tu dominio.
SEO local y ficha de Google
Cuando alguien busca «inmobiliaria en» seguido de su barrio, Google enseña primero un mapa con tres fichas de empresa. Estar ahí depende sobre todo de tener la ficha completa, con la categoría correcta, la dirección real y reseñas recientes de clientes de verdad. Cuesta poco dinero y es lento: las reseñas se acumulan una a una. Lo mismo pasa con una web que responde preguntas de propietarios de tu zona (cuánto se vende en tal barrio, cuánto tarda, qué impuestos paga una herencia): tarda meses en posicionar y luego trae contactos sin coste por clic. Cómo montar la ficha, las páginas de barrio y el resto de canales online paso a paso está en la guía para captar inmuebles por internet.
Campañas en Meta
Los anuncios en Facebook e Instagram con formulario integrado son el canal más rápido del segundo camino: en días puedes tener propietarios pidiendo una valoración. Tienen dos límites que hay que conocer antes de gastar. Los anuncios inmobiliarios entran en la categoría especial de vivienda de Meta, que recorta la segmentación: no puedes elegir edad ni sexo, ni apuntar a un código postal, y el radio alrededor de un punto tiene un mínimo que en la práctica cubre más que tu barrio. Y el contacto que llega es frío: pidió una cifra, no un agente, así que hay que llamarle el mismo día y con un informe que valga la pena.
Funciona mejor con creatividades que hablan de la zona (precios reales, cuánto tarda en venderse) que con fotos de llaves. Cómo se monta y se mide está en campañas de captación en Meta.
Redes sociales
Publicar con constancia en Instagram o TikTok sirve para que el propietario que te encuentra por otro canal vea que existes y sabes de lo que hablas. Como canal de captación directo, por sí solo, rinde poco y tarde: pocas personas deciden vender porque les salga un reel. Donde sí aporta es en el barrio: vídeos de pisos que has vendido en calles concretas, precios de la zona, el día a día de una firma. Mide si te traen conversaciones o solo seguidores de otros agentes. Qué contenido trae propietarios, y qué puede hacer la IA para preparar llamadas, cartas e informes sin saltarse la ley, lo cuentan las guías de captar por internet y de captar inmuebles con IA.
Recaptar antiguos clientes
La base de datos más rentable que tienes es la de quien ya confió en ti: vendedores de hace años que quizá vuelven a mudarse, compradores que ahora tienen un piso que ya se les queda pequeño. Un contacto al año con algo útil (cómo ha cambiado el precio de su casa desde que la compró) mantiene el hilo. Si le escribes por correo o WhatsApp, puede encajar en la excepción del artículo 21.2 de la LSSI para clientes con relación contractual previa y servicios similares, siempre que le ofrezcas en cada mensaje la forma de darse de baja. Si tienes dudas sobre tu caso, la llamada o la carta no las plantean.
Tabla comparativa de canales de captación
Todos los canales anteriores en una tabla. Los valores son orientativos, de oficio y no de medición: cambian mucho según la zona, el precio medio del barrio y los años que lleves en él. Úsala para comparar entre canales, no para prometerte plazos.
- Llamada a particulares que anuncianSales a buscar
- Dinero
- Bajo
- Primer encargo
- Semanas
- Horas
- Muchas
- Escala
- Media
- Encaje legal
- Con condicionesInterés legítimo: Lista Robinson, identificarte, respetar el no y no llamar desde un móvil.
- Puerta fríaSales a buscar
- Dinero
- Bajo
- Primer encargo
- Meses
- Horas
- Muchas
- Escala
- Poca
- Encaje legal
- Sin trabasNo pide consentimiento. Si te dicen que no, no vuelves a ese timbre.
- Carteles de balcón y anuncios retiradosSales a buscar
- Dinero
- Bajo
- Primer encargo
- Semanas
- Horas
- Bastantes
- Escala
- Media
- Encaje legal
- Con condicionesSe acaba en una llamada, con las mismas reglas que la de arriba.
- Farming de zonaTe encuentran
- Dinero
- Medio
- Primer encargo
- 6 a 12 meses
- Horas
- Bastantes
- Escala
- Poca
- Encaje legal
- Sin trabasEs un marco, no un canal: hereda las reglas de lo que hagas dentro.
- BuzoneoTe encuentran
- Dinero
- Medio
- Primer encargo
- 3 a 6 meses
- Horas
- Bastantes
- Escala
- Media
- Encaje legal
- Sin trabasSin nombre no pide consentimiento. Respeta el «no publicidad» y la ordenanza municipal.
- Comercios de barrio y referidosTe encuentran
- Dinero
- Bajo
- Primer encargo
- 3 a 6 meses
- Horas
- Bastantes
- Escala
- Poca
- Encaje legal
- Sin trabasSi hay compensación, que esté pactada por escrito antes del primer aviso.
- Administradores de fincas y herenciasTe encuentran
- Dinero
- Bajo
- Primer encargo
- 6 a 12 meses
- Horas
- Bastantes
- Escala
- Poca
- Encaje legal
- Con condicionesCarta en papel y visita. El correo comercial en frío choca con la LSSI.
- Colaboración entre agencias (MLS)Te encuentran
- Dinero
- Medio
- Primer encargo
- 1 a 3 meses
- Horas
- Pocas horas
- Escala
- Media
- Encaje legal
- Sin trabasEl reparto de honorarios, escrito antes del primer piso compartido.
- Web de valoraciónTe encuentran
- Dinero
- Medio
- Primer encargo
- 1 a 3 meses
- Horas
- Pocas horas
- Escala
- Mucha
- Encaje legal
- Con condicionesInformar según el art. 13 del RGPD y casilla aparte para poder escribirle.
- SEO local y ficha de GoogleTe encuentran
- Dinero
- Bajo
- Primer encargo
- 6 a 12 meses
- Horas
- Pocas horas
- Escala
- Mucha
- Encaje legal
- Sin trabasReseñas de clientes reales: las falsas van contra las normas de Google y ponen la ficha en riesgo.
- Campañas en MetaTe encuentran
- Dinero
- Alto
- Primer encargo
- Semanas
- Horas
- Pocas horas
- Escala
- Mucha
- Encaje legal
- Con condicionesCategoría especial de vivienda y formulario que pida permiso para contactar.
- Redes socialesTe encuentran
- Dinero
- Bajo
- Primer encargo
- 6 a 12 meses
- Horas
- Bastantes
- Escala
- Media
- Encaje legal
- Sin trabasPublicar es libre. El mensaje privado comercial a quien no te escribió, no.
- Antiguos clientesTe encuentran
- Dinero
- Bajo
- Primer encargo
- 1 a 3 meses
- Horas
- Pocas horas
- Escala
- Poca
- Encaje legal
- Con condicionesPor escrito, excepción del art. 21.2 de la LSSI y la baja en cada envío.
Leída en vertical, la tabla dice algo que las listas de «quince técnicas» no dicen: los canales rápidos son caros en horas y los baratos son lentos. Ninguno es a la vez barato, rápido y escalable.
¿Captación inmobiliaria online u offline?
La pregunta está mal planteada, porque el propietario no distingue. El que recibe tu buzoneo te busca en Google antes de llamarte, y si tu ficha tiene tres reseñas de 2019 no llama. El que rellena tu valoración online acaba firmando en su salón, con un café y papel. La captación inmobiliaria digital hace que te encuentren más y más barato; la presencial hace que te crean. Casi todos los encargos pasan por las dos.
Lo que sí conviene decidir es dónde van a parar todos los contactos. Si los del formulario viven en el correo, los de la llamada en un cuaderno y los de la ferretería en tu cabeza, a los tres meses no sabes qué canal funciona ni a quién tenías que volver a llamar. Una hoja con una fila por propietario, con el canal por el que llegó, basta para empezar.
El embudo: cuántos contactos hacen un encargo
Todo canal de captación es un embudo con cuatro escalones: contactos, conversaciones reales, valoraciones concertadas y encargos firmados. Los porcentajes cambian mucho según zona y oficio, y circulan cifras sin fuente que conviene no repetir (el «hacen falta cinco seguimientos» de las formaciones no tiene ningún estudio detrás). Lo que sí se puede enseñar es la forma, que es distinta en cada camino. Los números de abajo son un ejemplo inventado pero verosímil para un mes, no una media del sector.
EjemploUn mes de un agente, con números inventados pero verosímiles.
Sales a buscar
Llamada a particulares
- Números marcados160
- Conversaciones reales35 %56
- Valoraciones concertadas18 %10
- Encargos firmados30 %3
Pierde arriba: la mayoría no descuelga o no quiere hablar con una agencia.
Te encuentran
Web de valoración
- Propietarios que piden valoración40
- Conversaciones reales65 %26
- Valoraciones concertadas35 %9
- Encargos firmados22 %2
Pierde abajo: muchos solo querían saber la cifra y no piensan vender aún.
Dos lecturas. La primera: en los dos embudos casi todo se juega en el escalón de arriba, que es el único que decides tú entero. Si no llegan encargos, antes de cambiar de guion o de canal mira si estás haciendo los contactos que te propusiste. La segunda: el embudo de la llamada pierde a la gente arriba (no descuelgan, o no quieren hablar con una agencia) y el de la web la pierde al final (mucho curioso que solo quería saber la cifra). Por eso se arreglan con cosas distintas: el primero con constancia, buen horario y un guion que no suene a agencia; el segundo con velocidad de respuesta y con un informe que merezca la visita.
Para hacer la cuenta al revés, de los encargos que necesitas a los contactos que tienes que hacer cada semana, usa la calculadora de la guía del plan de captación inmobiliaria, que está hecha para eso.
Cómo elegir estrategias de captación según tu perfil
No hay mezcla universal. Lo que funciona depende de cuántas horas tienes, cuánto puedes gastar y cuánta gente hay para repartir el trabajo.
Agente solo
Le sobra calle y le falta tiempo.
- Canal rápido
- Llamada a particulares de una zona pequeña, con anuncios retirados y bajadas de precio.
- Canal lento
- Ficha de Google con reseñas y comercios del barrio.
- Todavía no
- Campañas de pago y redes con calendario: comen horas que no tienes.
- Cuándo añadir otro
- Cuando buscar a quién llamar te quita más tiempo que llamar.
Agencia de 2 a 8
Tiene gente, le falta orden.
- Canal rápido
- Llamada repartida por zonas, con un registro común de quién habló con quién.
- Canal lento
- Web de valoración con su dominio, buzoneo con datos del barrio y administradores de fincas.
- Todavía no
- Abrir zona nueva antes de dominar la actual.
- Cuándo añadir otro
- Cuando la zona ya no da contactos nuevos para todos los agentes.
Red o franquicia
Tiene presupuesto, le falta coherencia.
- Canal rápido
- Campañas en Meta por oficina, con la respuesta el mismo día.
- Canal lento
- SEO local por oficina y acuerdos con despachos de herencias y administradores.
- Todavía no
- Medir a cada oficina solo por encargos: premia la suerte, no el trabajo.
- Cuándo añadir otro
- Cuando el coste por encargo de un canal sube tres meses seguidos.
El reparto de horas de la semana entre canales para cada perfil lo tienes en el plan de captación. La regla que sirve para los tres: un canal rápido y uno lento, no cinco. Uno del primer camino que dé encargos este trimestre mientras el del segundo madura. Añadir un tercero solo cuando los dos primeros se hacen sin pensar, y quitar uno antes de añadir si la semana ya no da para todos.
Errores que queman una zona
Una zona se quema cuando los propietarios empiezan a asociar tu nombre a una molestia. Cuesta meses recuperarla, y estos son los errores que la queman con más frecuencia:
- Llamar dos veces al mismo propietario porque su piso estaba publicado en dos portales, o que lo llamen dos agentes de la misma oficina el mismo día. Para él sois una sola cosa.
- Escribirle por WhatsApp sin que te lo haya pedido. Además de ser lo que multa la AEPD, es lo que más molesta.
- Prometer un comprador que no existe para conseguir la visita. Se descubre en la primera y se cuenta en el portal.
- Valorar alto para quitarle el piso a otra agencia. Firmas un encargo que no se vende, y a los seis meses el propietario culpa a quien le dio la cifra.
- Cambiar de zona cada mes. Nadie te recuerda y cada llamada empieza de cero.
- Cartelería ilegal en farolas y fachadas. El barrio te identifica con la suciedad y el ayuntamiento, con la multa.
- No volver. El propietario que te dijo «ahora no» y nunca más supo de ti firma con quien sí volvió.
Las guías de esta serie
Esta es la guía de conjunto. Cada técnica que merece más de una página tiene la suya, y estas son las que la desarrollan.
Qué hacer el lunes
- Elige tu zona: la que recorres a pie en una mañana y en la que ya tienes algo. Dibújala en un mapa y no la cambies en seis meses.
- Elige dos canales de la tabla, uno de cada camino. Si empiezas de cero, llamada a particulares de tu zona y ficha de Google con reseñas.
- Pon en el calendario dos bloques fijos de una hora para el primero, con día y hora, y medio día al mes para el segundo.
- Abre una hoja con una fila por propietario: nombre, canal por el que llegó, qué te dijo y cuándo vuelves.
- Antes de la primera llamada, apúntate a la Lista Robinson como empresa para poder consultarla y comprueba que llamas desde un fijo.
- Escribe en un papel un solo número: contactos nuevos esta semana. Mira ese número el lunes siguiente, y ningún otro, durante un mes.
Si al cabo del mes buscar a quién llamar se te come más tiempo que llamar, eso es lo que resuelve un software de captación inmobiliaria. Si no, sigue con la hoja.
Preguntas rápidas
La captación inmobiliaria es el trabajo de conseguir que un propietario te encargue la venta o el alquiler de su vivienda. Abarca desde localizar a quien vende o va a vender hasta firmar la nota de encargo. Se hace por dos caminos: salir a buscar al propietario que ya ha puesto su piso a la venta, o hacerte visible para que te llame el que todavía no ha decidido. Sin captación, una agencia no tiene producto que vender.
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