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Captar inmuebles con IA: qué funciona, 8 prompts y la ley

La IA ya te ahorra horas antes de llamar a un propietario y después de colgar. Lo que no hace es hablar con él por ti, ni ponerle precio a su casa sin datos de verdad.

Por Yasin Hatibi, CEO de Kaptalo · 19 min de lectura · Revisado en octubre de 2026

Un agente inmobiliario sentado de espaldas en un banco del paseo marítimo de El Palo, en Málaga, con el móvil apagado en la mano, mira una fila de edificios de viviendas al atardecer.

Captar inmuebles con IA consiste en usarla para todo lo que rodea la conversación con el propietario: encontrar a quién vende sin agencia, preparar la llamada, resumirla al colgar, escribir la carta del barrio, montar el informe de valoración y contestar en tu web a las once de la noche. Lo que hace bien es leer y redactar deprisa. Lo que hace mal es inventar precios con mucho aplomo y hablar con propietarios en tu lugar, y esto último tiene en España límites legales que casi ningún artículo menciona.

Esta guía recorre la captación paso a paso diciendo dónde rinde la IA y dónde no, explica qué dicen la ley de telecomunicaciones, la LSSI, el RGPD y el Reglamento europeo de IA sobre bots de voz, chatbots y mensajes, y trae una biblioteca de prompts para copiar que no piden ni un dato personal. No vas a encontrar promesas de «multiplicar captaciones»: nadie ha publicado un estudio serio que lo mida en España, y las cifras que circulan las firma quien vende la herramienta.

La escribe Kaptalo, que hace software de captación inmobiliaria y usa IA en algunas partes, como el resumen de las llamadas. Casi todo lo que hay abajo se puede hacer con un asistente de chat corriente y una hoja de cálculo; decimos dónde hace falta algo más.

Qué hace la IA en cada paso de la captación

Un encargo llega por uno de dos caminos: vas tú a por el que ya vende o haces que te encuentre el que todavía se lo piensa. El mapa completo está en la guía de captación inmobiliaria, y los consejos de oficio que no cambian con ninguna herramienta, en cómo captar propiedades. La IA no entra igual en todos los pasos: en unos te devuelve horas y en otros te mete en un lío.

  1. 01Encontrar al que vende sin agencia

    Solo con buenos datos

    Lo que hace bien

    Leer todo lo que se publica en tu zona y juntar el mismo piso repetido en varios portales es trabajo de máquina, y hay software que lo resuelve.

    Dónde falla

    Un chat con un anuncio pegado opina con aplomo sobre si es de particular, sin ver el resto del mercado.

  2. 02Decidir a quién llamar primero

    Solo con buenos datos

    Lo que hace bien

    Ordenar la lista por lo que le ha pasado a cada anuncio, si la herramienta tiene ese histórico.

    Dónde falla

    Sin histórico de tu zona, cualquier orden que te proponga es una intuición con buena redacción.

  3. 03Preparar la llamada

    Rinde

    Lo que hace bien

    Leer el anuncio y sacarte en un minuto lo que dice, lo que calla y qué preguntar.

    Dónde falla

    Rellena huecos: si el anuncio no dice la planta, puede suponerla. Pídele que lo marque.

  4. 04La llamada

    Lo haces tú

    Lo que hace bien

    Nada que no hagas tú mejor. Como mucho, tenerte delante el guion adaptado a ese piso.

    Dónde falla

    Un bot que llama solo a números de anuncios necesita consentimiento previo, y no lo tiene.

  5. 05Después de colgar

    Rinde

    Lo que hace bien

    Transcribir, resumir y dejar apuntado lo que te dijo y cuándo volver a llamar.

    Dónde falla

    Resume lo que se dijo, no el tono. El «ya veremos» que era un no lo apuntas tú.

  6. 06Cartas y buzoneo

    Rinde

    Lo que hace bien

    Un primer borrador en un minuto, construido sobre el dato del barrio que tú le das.

    Dónde falla

    Sin tu dato escribe la carta de todas las agencias, con las mismas frases hechas.

  7. 07Valoración e informe

    Solo con buenos datos

    Lo que hace bien

    Redactar el informe y explicar la horquilla en lenguaje llano a partir de los comparables que eliges tú.

    Dónde falla

    Pedirle el precio sin comparables da una cifra muy segura de sí misma y sin respaldo.

  8. 08Chatbot en tu web de valoración

    Rinde

    Lo que hace bien

    Contestar a las once de la noche, recoger los datos que faltan y dar cita para la visita.

    Dónde falla

    Dar precios por su cuenta. Y tiene que decir que es una IA: lo exige el Reglamento europeo.

  9. 09Anuncios en Meta

    Rinde

    Lo que hace bien

    Variantes de texto y titulares para probar enfoques distintos con poco esfuerzo.

    Dónde falla

    No toca la categoría especial de vivienda: la segmentación sigue igual de recortada.

  10. 10La visita y la firma

    Lo haces tú

    Lo que hace bien

    Prepararte las preguntas de la visita y repasar contigo la nota de encargo.

    Dónde falla

    El propietario firma con una persona a la que ha visto en su cocina. Eso no se delega.

El veredicto es una valoración de oficio, no una medición: no hay estudios públicos serios que midan en España cuánto rinde la IA en cada paso de la captación.

Leída de arriba abajo, la tabla dice algo sencillo. La IA rinde en lo que consiste en leer, ordenar y escribir, y patina en lo que consiste en saber (precios, quién es particular, qué ha pasado en tu calle) si nadie le da los datos. Un modelo de lenguaje no sabe de tu zona nada que no le pegues tú o que no venga de una base de datos que alguien ha construido detrás.

Encontrar al que vende sin agencia

Antes de marcar el primer número hay dos problemas. El mismo piso aparece en tres portales con fotos distintas y precios que no cuadran, y acabas llamando dos veces al mismo propietario. Y una parte de los anuncios «de particular» los publican agencias o servicers que se hacen pasar por el dueño. Resolver las dos cosas a mano es lo que se come la mañana, como cuenta la guía para saber si un anuncio es de particular o de agencia.

La tentación es pegar un anuncio en ChatGPT y preguntarle si parece de particular. Te va a contestar con seguridad y con argumentos que suenan bien, y a veces acertará. Pero juzga un texto suelto sin ver el resto del mercado, y lo que separa a un particular de una agencia disfrazada casi nunca está solo en la redacción. Con los duplicados pasa igual: comparar dos anuncios a ojo se puede, comparar todos los de tu zona cada día no.

Para resolverlo hay que ver el mercado entero todos los días, y eso es difícil. Está resuelto en el software de captación de particulares; lo que no tiene sentido es intentar montarlo con un asistente de chat y paciencia.

Decidir a quién llamar primero

Con cuarenta anuncios en la lista, el orden importa. El propietario que publicó ayer, el que acaba de bajar el precio y el que lleva cinco meses sin vender escuchan cosas distintas. Una herramienta puede ordenarte la lista si tiene el histórico de cada anuncio: cuándo salió de verdad, si bajó, si desapareció y volvió. Un asistente de chat sin ese histórico solo puede ordenar lo que le cuentes, y si le cuentas poco, ordena por intuición y te lo presenta como análisis.

Antes de pagar por una «IA que prioriza», pregunta de dónde sale el histórico. Las guías sobre cuánto tiempo lleva un piso en venta y el historial de precios de un piso explican por qué esas dos cosas engañan cuando las miras en el portal.

Preparar la llamada y repasarla al colgar

Preparar la llamada es lo que mejor hace un asistente corriente, y donde menos arriesgas. Pegas el texto del anuncio sin el nombre ni el teléfono y en un minuto tienes lo que dice, lo que calla (la planta, el ascensor, la comunidad) y tres preguntas para entender por qué vende. Es lo que haría un buen agente leyendo con calma, con la diferencia de que el anuncio número cuarenta lo lee igual de bien que el primero. Una precaución: si el anuncio no dice la planta, el modelo puede suponerla. Pídele que marque lo que falta en vez de rellenarlo, que es lo que hace el primer prompt de la biblioteca de abajo.

Un agente inmobiliario de espaldas escribe en un portátil sobre una mesa pequeña en la cocina de una oficina del Soho de Málaga, junto a una cafetera, un microondas y una libreta con notas a mano.
Veinte minutos por la mañana preparando las llamadas del día con un asistente ahorran más que cualquier herramienta que prometa llamar por ti.

La llamada la haces tú. Los guiones según el momento del anuncio, y las respuestas a las siete objeciones de siempre, están en el guion de llamada de captación. La IA te sirve para adaptarlos al piso que tienes delante.

Al colgar, la transcripción y el resumen automáticos son probablemente lo que más tiempo ahorra de todo lo que cuenta esta guía. A las treinta llamadas ya no recuerdas quién tenía la herencia con dos hermanos ni quién se mudaba en marzo, y un resumen con la fecha de la siguiente llamada te lo devuelve. Pon dos condiciones: avisar al principio de que grabas, y que la herramienta que transcribe haya firmado contigo como encargada del tratamiento. En Kaptalo las llamadas que se hacen desde la ficha vuelven grabadas, transcritas y resumidas; el aviso de grabación lo das tú. Y una advertencia de oficio: el resumen recoge lo que se dijo, no cómo se dijo. El «bueno, ya veremos» que en realidad era un no lo apuntas tú.

Cartas, anuncios y textos de campaña

Para el primer borrador de una carta de buzoneo o de un anuncio de captación, un modelo de lenguaje es más rápido que tú. El problema aparece cuando el mismo propietario recibe tres cartas de tres agencias escritas por la misma máquina: «en pleno corazón del barrio», «le acompañamos en todo el proceso», «no dude en contactarnos». Se reconocen enseguida y acaban juntas en la papelera del portal.

Lo que separa tu carta de las otras es un dato que solo tienes tú: una venta en su calle, lo que tardó, lo que preguntan los compradores que te llaman. Dale ese dato al modelo, prohíbele las frases hechas y corrige a mano hasta que suene a ti. Las cartas para copiar y lo que dice la ley del buzoneo con nombre están en la guía de puerta fría inmobiliaria.

Con los anuncios en Facebook e Instagram pasa algo parecido. Un asistente, o las propias herramientas de Meta, te da en un rato diez variantes de texto para probar enfoques distintos. Lo que no cambia es lo que de verdad limita esas campañas: los anuncios de vivienda van en una categoría especial que impide segmentar por edad, sexo o código postal, como explica la guía de captación.

La valoración y el informe

Pregúntale a un asistente de chat cuánto vale un piso de tres dormitorios en El Palo y te dará una cifra con la seguridad de un tasador. Esa cifra sale de artículos y de medias de precios de oferta, a nivel de barrio o de ciudad, a veces de hace dos años, mezclado todo y sin decirte qué pesa qué. Un modelo de lenguaje produce el texto más probable a partir de lo que ha leído, y para un precio eso no basta: hace falta saber a cuánto se han vendido hace poco pisos parecidos al suyo.

Hay además un límite de fondo que ninguna IA salta. En España no existe un registro abierto donde consultar a cuánto se firmó cada piso: notarios y registradores publican estadísticas de compraventas agregadas, y los portales tienen el precio que se pide, no el que se firma. Una valoración «hecha con IA» que no te enseña los comparables con los que ha calculado, con su fecha y si son de oferta o de venta, no se puede defender en el salón del propietario. Y una cifra que no puedes defender la acabas sosteniendo por orgullo o abandonando delante de él, y cualquiera de las dos cosas te cuesta el encargo.

El propietario también tiene ChatGPT. Es probable que alguno llegue a la visita con una cifra que le ha dado un chat, y conviene llevar preparado cómo responderle sin ridiculizarle: con los comparables en la mano, preguntándole de dónde sale la suya y enseñándole de dónde sale la tuya.

Una agente inmobiliaria sentada en su coche aparcado en una calle de Gijón con miradores blancos, vista desde el asiento de atrás, con el móvil en la mano, una carpeta, unas gafas y un medidor láser en el asiento del copiloto, en un día de lluvia.
Diez minutos en el coche antes de subir. El informe lo puede redactar una máquina; las preguntas de la visita las tienes que llevar tú en la cabeza.

Lo que sí hace bien la IA es todo lo que viene después de elegir los comparables: redactar el informe, explicar la horquilla en lenguaje llano, convertir tus notas de la visita en un documento ordenado y prepararte las preguntas de la entrevista. Los comparables los eliges tú, y la guía para saber si un piso se ha vendido explica qué fuentes confirman una venta real y cuáles solo dicen que el anuncio desapareció.

El chatbot de la web de valoración

Un propietario que rellena tu valoración a las once de la noche quiere hablar en ese momento, y a las diez de la mañana siguiente puede que ya haya pedido otras dos valoraciones. Un chatbot que contesta, recoge los datos que faltan y le da cita para la visita resuelve eso, y es de los usos con más sentido en el segundo camino. Dos reglas. No le dejes dar precios por su cuenta: la horquilla sale de tu informe. Y tiene que quedar claro desde el primer mensaje que quien contesta es una IA, por lo que se explica en el apartado siguiente.

Bots que llaman, mensajes y chatbots: lo que dice la ley

Las guías que salen primero al buscar esto no tocan la parte legal, y es la que más dinero puede costar. Las normas que ya conoces para la llamada y el WhatsApp siguen valiendo cuando hay una IA de por medio, y se les suman otras dos.

Usos de la inteligencia artificial en captación inmobiliaria: cuáles son legales y cuáles no
Redactar cartas, anuncios y guiones sin datos de nadieSí

No hay datos personales en juego. Lo que firmes con tu nombre es responsabilidad tuya, lo haya escrito quien lo haya escrito.

Resumir tus notas quitando nombre, teléfono y direcciónSí

Si con lo que pegas no se puede identificar a nadie, no tratas datos personales. Revisa que no se queden el piso y la puerta.

Chatbot en tu web que dice que es una IASí

Con el aviso desde el primer mensaje y el formulario informando de quién trata los datos y para qué, adelante.

Art. 50 Reglamento (UE) 2024/1689Art. 13 RGPD

Transcribir y resumir llamadas grabadasCon condiciones

Se avisa de la grabación al empezar, y la herramienta tiene que firmar contigo un contrato de encargado del tratamiento.

Art. 13 RGPDArt. 28 RGPD

Pegar datos de propietarios en un asistente de IACon condiciones

Solo en una versión de empresa con contrato de encargado, que no entrene con lo que le das, y solo lo imprescindible.

Art. 5.1.c RGPDArt. 28 RGPD

Bot de voz que devuelve la llamada a quien la pidióCon condiciones

Si dejó su teléfono para que le llamaran y el formulario decía que podía llamarle un asistente automático. Y se presenta como IA.

Art. 66.1.a Ley 11/2022Art. 50 Reglamento (UE) 2024/1689

Bot de voz que llama a teléfonos de anunciosNo

Las llamadas comerciales automáticas sin intervención humana exigen consentimiento previo. Publicar un anuncio no lo es.

Art. 66.1.a Ley 11/2022

Mensajes escritos por IA enviados en fríoNo

Da igual quién los redacte: el WhatsApp, SMS o correo comercial que nadie ha pedido exige autorización previa.

Art. 21.1 LSSI

Un asistente que se hace pasar por personaNo

La «Laura de la agencia» que en realidad es una voz sintética incumple el deber de avisar de que se habla con una IA.

Art. 50 Reglamento (UE) 2024/1689

Información general a octubre de 2026, no asesoramiento jurídico. El art. 50 del Reglamento de IA es aplicable desde el 2 de agosto de 2026.

La llamada sigue siendo cosa de una persona

Llamar a un particular que anuncia su piso cabe en el interés legítimo del RGPD si consultas la Lista Robinson, te identificas al empezar y dejas de llamar cuando te lo pide; y desde el 7 de junio de 2025 la Orden TDF/149/2025 prohíbe hacerlo desde un número móvil. Todo eso está desarrollado en la guía sobre si es legal llamar a un particular que vende su piso.

Esa base legal no cubre a una máquina marcando. El artículo 66.1.a de la Ley 11/2022, General de Telecomunicaciones, reconoce el derecho «a no recibir llamadas automáticas sin intervención humana (...) con fines de comunicación comercial sin haber prestado su consentimiento previo para ello». Para la llamada de una persona sirve el interés legítimo (es la letra b del mismo artículo); para la automática hace falta consentimiento, sin alternativa. Un bot de voz que recorre una lista de teléfonos sacados de anuncios hace llamadas sin intervención humana por mucha soltura con que converse, y el propietario no ha consentido nada. Que sepamos, la AEPD todavía no ha resuelto ningún caso de un bot conversacional captando pisos, pero el texto de la ley no distingue entre un mensaje grabado y una voz sintética que contesta, y no conviene ser el primer expediente.

Los bots de voz que se venden a inmobiliarias sirven sobre todo para lo contrario: atender las llamadas que entran, a cualquier hora. Ese uso es distinto, porque el que llama es él. Devolver con un bot la llamada a quien la pidió en tu formulario también puede encajar, siempre que el formulario dijera con claridad que podía llamarle un asistente automático y recogiera su consentimiento para eso.

El mensaje escrito por una IA sigue siendo un mensaje

El WhatsApp, el SMS o el correo comercial a un particular que no te lo ha pedido exige su autorización previa por el artículo 21.1 de la LSSI, lo haya redactado quien lo haya redactado. La IA cambia la escala: con un asistente se escriben doscientos mensajes «personalizados» en el tiempo en que antes se escribía uno, y el envío masivo sin permiso pasa de infracción leve a grave (artículo 38.3.c de la misma ley). Cómo pedir el permiso dentro de la llamada está en la guía de captar inmuebles por WhatsApp.

Ojo con las bibliotecas de prompts que circulan por internet. Varias, escritas para Latinoamérica, empiezan por el WhatsApp de primer contacto al número del anuncio, que en España es exactamente lo que multa la AEPD.

Avisar de que habla una IA

El Reglamento (UE) 2024/1689 de inteligencia artificial obliga en su artículo 50.1 a que los sistemas de IA destinados a interactuar directamente con personas se diseñen de forma que estas «estén informadas de que están interactuando con un sistema de IA», salvo que resulte evidente por el contexto. Según el artículo 50.5, el aviso tiene que ser claro y llegar como tarde en la primera interacción. Es aplicable desde el 2 de agosto de 2026, la fecha general que fija el artículo 113. El Ómnibus digital sobre IA de julio de 2026, el Reglamento (UE) 2026/1744, aplazó las obligaciones de los sistemas de alto riesgo y dio hasta diciembre a los proveedores que ya estaban en el mercado para marcar el contenido sintético, pero este aviso no lo tocó.

La obligación recae sobre quien fabrica el sistema, pero quien lo pone delante del propietario eres tú. Comprueba que tu chatbot o tu asistente de voz se presenta como lo que es y que esa frase no se puede desactivar. Aparte del reglamento, el propietario que descubre a media conversación que la «Laura de la agencia» era una voz sintética no vuelve a cogerte el teléfono.

Los datos del propietario dentro del asistente

Pegar en un asistente el nombre, el teléfono y la dirección de un propietario, o la transcripción entera de vuestra llamada, es entregar sus datos a otra empresa. Si esa empresa los trata por cuenta de tu agencia, el artículo 28 del RGPD exige un contrato de encargo del tratamiento, y la versión personal de un asistente no lo trae. Además, en las cuentas personales de ChatGPT (la gratuita y la Plus) el uso de tus conversaciones para entrenar modelos viene activado por defecto y hay que quitarlo a mano en los ajustes de datos, mientras que en las versiones de empresa no se usan para entrenar por defecto. Otros asistentes tienen reglas parecidas, con diferencias en el detalle.

La salida práctica es no necesitar esos datos. Todos los prompts de abajo funcionan con el piso y el barrio, sin la persona. Quita nombre, teléfono, correo, DNI y dirección con piso y puerta, y lo que te contó de su vida si con eso se le reconoce. Para lo que sí necesita datos personales, como resumir llamadas o un CRM con IA, usa una herramienta con contrato y pásale solo lo imprescindible, que es lo que pide el principio de minimización del artículo 5.1.c del RGPD.

Prompts de ChatGPT para captar inmuebles, listos para copiar

Cuatro cosas cambian lo que te devuelve un asistente. Contexto: quién eres, en qué barrio trabajas y a quién va el texto. Datos: los que tienes, con la orden expresa de no añadir otros. Forma: longitud, tono, de usted o de tú. Y qué hacer con lo que no sabe: que lo deje marcado entre corchetes en lugar de inventarlo. Con eso, el resultado pasa de genérico a utilizable, y aun así hay que leerlo entero antes de usarlo.

Ocho prompts de captación para copiar

Antes de pegar nada: fuera nombre, teléfono, correo, DNI y dirección con piso y puerta. Ninguno de estos prompts los necesita.

1. Preparar la llamada a partir del texto de un anuncio

Qué pegas: El texto del anuncio y el precio. Borra antes el nombre y el teléfono.

Soy agente inmobiliario en [barrio, ciudad]. Voy a llamar al propietario de este piso, que lo vende por su cuenta. Te pego el texto del anuncio, sin datos personales:

[pega aquí el anuncio]

Prepárame la llamada:
1. Lo que dice el anuncio en cinco líneas: tipo, metros, habitaciones, planta, estado, precio y precio por metro.
2. Lo que el anuncio no dice y un comprador preguntaría (planta, ascensor, orientación, gastos de comunidad, reformas, certificado energético). No lo supongas: escríbelo como pregunta.
3. Tres preguntas abiertas para entender por qué vende y con qué plazo, dichas como las diría una persona, sin fórmulas de comercial.
4. Un motivo concreto para proponerle una visita de valoración que salga de este anuncio y no sirva para cualquier otro.

Español de España, de usted, frases cortas. Si un dato no está en el texto, escribe [NO LO DICE] en vez de inventarlo.

Qué revisar en la respuesta: Que no haya rellenado la planta, los metros útiles o el estado con suposiciones. Y que el motivo del punto 4 sea de verdad de ese piso.

Funcionan en cualquier asistente de chat. Lo que va entre corchetes lo cambias tú; lo que la respuesta deje entre corchetes es lo que le faltaba saber.

Guarda los que te funcionen en un documento junto con la respuesta que te dieron y lo que corregiste. A las tres semanas tendrás una biblioteca ajustada a tu zona y a tu manera de hablar, que te servirá más que cualquier pack de doscientos prompts de pago.

Los riesgos que no salen en los folletos

Las herramientas se venden por lo que ahorran. Lo que cuestan aparece después, y en captación suele ser alguno de estos:

  • La valoración inventada. Ya está contada arriba, pero es el error con más consecuencias: una cifra sin comparables que llega al propietario por escrito y con tu logo.
  • El dato que nadie ha comprobado. El modelo añade una terraza que el piso no tiene o un «a cinco minutos del metro» que son quince. En un anuncio de captación es publicidad engañosa; en un informe, una pérdida de credibilidad que el propietario no te perdona.
  • Todos los textos suenan igual. Si tres agencias usan el mismo asistente con el mismo prompt genérico, el propietario recibe tres cartas intercambiables, y la tuya deja de ser la tuya.
  • La «captación automática». Cuando una herramienta promete captar sin que hagas nada, suele significar mensajes o llamadas en frío a escala, que es justo lo que la ley no permite. El que responde ante la AEPD eres tú.
  • Dejar de entender tu propio trabajo. Si un sistema decide a quién llamas y qué le dices, a los seis meses no sabes por qué te salen los encargos ni por qué dejan de salir.
  • El coste que crece solo. Muchas herramientas cobran por minuto de llamada, por mensaje o por documento generado. Haz la cuenta con tu volumen real, no con el del ejemplo de la web.

Herramientas de IA para agentes inmobiliarios y qué preguntar antes de pagar

Casi todo lo que se vende como «IA para inmobiliarias» es uno de tres productos: un asistente de redacción, un sistema de llamadas o mensajes automáticos o una capa de datos sobre el mercado. Para empezar basta con un asistente general (ChatGPT, Gemini, Claude o Copilot, en su versión de empresa si vas a meter datos de clientes). Las herramientas específicas tienen sentido cuando ya sabes qué tarea concreta te quieres quitar de encima, y para cualquiera de ellas las preguntas son las mismas: conviene tener las respuestas por escrito antes de meter un solo dato de un propietario.

Antes de contratar una herramienta de IA para captar

Ocho preguntas para el comercial. Marca las que te conteste por escrito.

  • Si va a tratar datos de tus propietarios por cuenta de tu agencia, tiene que haberlo. Sin él, no le des ningún dato personal.

    Art. 28 RGPD
  • Dentro de la Unión Europea, o fuera con las garantías que pide el RGPD para las transferencias. Que te lo diga por escrito, con los subencargados.

    Cap. V RGPD
  • Tus notas y las conversaciones con propietarios no deberían acabar mejorando el producto de otro. Busca dónde se desactiva o un plan donde venga desactivado.

  • Si te da precios: ¿de oferta o de venta?, ¿de qué fecha?, ¿de tu barrio o de la provincia? Si no te lo enseña, la cifra no sirve para valorar.

  • Si habla o escribe con personas, tiene que avisar de que es una IA desde el primer contacto. Comprueba que esa frase no se puede quitar.

    Art. 50 Reglamento (UE) 2024/1689
  • Si su gracia es llamar con un bot o escribir en frío a propietarios, la sanción puede llegarte a ti: esas llamadas y mensajes salen en nombre de tu agencia.

    Art. 66.1.a Ley 11/2022
  • Exportación en un formato que abra una hoja de cálculo, y supresión o devolución de los datos al acabar el contrato, por escrito.

    Art. 28.3.g RGPD
  • Ninguna carta, mensaje o informe debería salir sin que lo hayas leído. Si la herramienta envía sola, que se pueda apagar.

0 de 8

Marca las que la herramienta resuelve por escrito, no de palabra.

La cuarta pregunta es la que más se olvida y la que más dice. Una herramienta que te da precios sin decirte de dónde salen tiene el mismo problema que el asistente de chat del apartado de la valoración, solo que con una factura mensual.

Lo que la IA no sustituye

La visita no la hace nadie por ti. Recorrer el piso, ver la mancha de humedad del baño que no salía en las fotos, oír al vecino de arriba y notar quién de los dos hermanos quiere vender y quién no. Nada de eso cabe en un prompt, y es lo que decide la horquilla que vas a defender.

Tampoco la confianza. El propietario le va a dar las llaves de su casa durante meses a una persona, y la elige por cómo le ha hablado y por lo que ha visto que sabe. Un informe redactado por una máquina puede ser impecable y no pesar nada si quien lo entrega no sabe explicarlo sin leerlo.

Una mujer mayor sentada de perfil en el comedor de su piso de Gijón, con gafas y una chaqueta de punto, lee unas hojas impresas con gráficos junto a una taza de café, delante de un radiador antiguo y un aparador con fotos familiares.
El informe lo va a leer despacio, en su mesa y con sus gafas. Si una cifra no se sostiene, lo nota antes que tú.

Y la firma. La exclusiva se pide sentado en su cocina, después de enseñarle lo que se ha vendido en su calle, y se gana con un plan de comercialización con fechas que puedas cumplir. Cómo se argumenta está en la guía de captar inmuebles en exclusiva. La IA te puede ayudar a escribir ese plan; las fechas que pongas en él son las que te va a reclamar el propietario.

Qué hacer el lunes

  1. Esta semana, saca los datos personales de todo lo que pegas en un asistente. Si en tu oficina se usan cuentas personales de ChatGPT, desactivad el entrenamiento en los ajustes de datos y acordad por escrito qué no se pega nunca.
  2. El martes, prepara las llamadas del día con el primer prompt: diez anuncios, diez fichas. Compara cuánto tardas con lo que tardabas antes.
  3. Antes del viernes, escribe la carta de tu barrio con el segundo prompt y un dato real tuyo, y pásala por el octavo antes de imprimirla.
  4. Si tienes chatbot en la web o un asistente de voz, compruébalo hoy mismo: tiene que decir que es una IA en su primer mensaje y no llamar a nadie que no lo haya pedido.
  5. Este mes, repasa cada herramienta de IA que pagas con las ocho preguntas de arriba. La que no tenga contrato de encargado del tratamiento, fuera de cualquier dato de propietarios.
  6. Durante dos semanas, apunta cuántos minutos te lleva preparar cada llamada y cada informe. Si con la IA no baja, no te está sirviendo, y puedes dejarla.

Dónde encaja todo esto dentro de la semana, con los bloques fijos y los números que hay que mirar, está en el plan de captación inmobiliaria.

Dudas

Preguntas rápidas

Usándola para lo que rodea la conversación con el propietario, no para sustituirla. Rinde al preparar la llamada a partir del texto del anuncio, al transcribir y resumir lo hablado, al redactar cartas y anuncios con datos tuyos y al montar el informe de valoración sobre comparables que eliges tú. Falla cuando le pides precios sin datos o cuando la dejas contactar sola con propietarios, algo que en España tiene límites legales concretos.

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